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domingo, 1 de julio de 2012

TID


Hasta el final….

El tiempo ha despintado tu sonrisa que mantengo en el buró, y el rutinario café de la mañana ha estropeado la única prueba que tengo de que alguna vez existimos, la luna se ha encargado de ir colocando brillantes cristales en las esquinas, y se ríe al ver como me cortan al acercarme a tomarlos.

Montones de pensamientos anidando en invierno, esperando llegar momentos que no volverán, la tortura de no poder seguir tu camino con mis torpes pasos, y ver como se quebranta la voz al gritar tu nombre al ver que ya no estás.

Ráfagas de ideas inspiradoras y profundas cruzan el espacio de una mente colectiva a velocidades extraordinariamente altas, mi habilidad me permite solo atrapar las más vagas, ínfimamente importantes, como un pescador que tras una noche de lucha incansable atrapa  una vieja e insípida carpa con un arpón para matar ballenas.

Una realidad paralela que dibuja trazos con los sueños perdidos, para no desperdiciar el carbón en que se han convertido aquellas esperanzas que fueron consumidas antes de tiempo,  se encarga de escribir un mapa para aquellos anhelos que todavía no se han salido del camino.

Un mensaje a falta de papel enviado en estado inconveniente, la mejor manera para echar a perder dos cosas: nuestro futuro, y mi dignidad, mostrándome lo frágil que soy a tu ausencia, y lo agresivo que recibo el hecho de que volarás lejos, incapaz de dominarme, ni de ver más allá.

Y todo por el maldito tiempo, que nadie tiene, que nadie se toma para ver el cielo, que avanza y que no perdona, ¿Hace cuanto que no soñamos despiertos?  Es tan necesaria la rutina en nuestros días? O es que estamos enseñando a los más pequeños a contar en lugar de a vivir?  

Detente tiempo.


By: Le Kath

lunes, 21 de febrero de 2011

Un recuerdo de viejos tiempos

Inútil tratar de no recordar cuando estuvimos juntos al ver las parejas de jóvenes cariñosos por los parques acercándose el verano, una realidad extraña a esa época, que me remonta a momentos felices que pasamos juntos, tal vez no fue lo que pensamos, tal vez nunca será lo que quisimos, pero es algo lindo creer que así tan enamorados nos vimos algún día.


Me pregunto que nos habrá pasado, si fue el tiempo, si simplemente nunca fuimos el uno para el otro, recuerdo las largas tardes de Mayo en las que en los parques recostados veíamos las nubes recorrer lentamente el cielo azul, y también las veces que por calcular mal el tiempo nos sorprendía la lluvia en medio de la calle y teníamos que correr para no llegar tan empapados a un lugar donde refugiarnos.

Es curioso recordar como dos personas que tuvieron tanto en común, ahora viven cosas sumamente distintas, y que los años se encargaron de esconder todo rastro de lo que un día fuimos, recuerdo cuando después de lo que nos ocurrió, no podía ni pronunciar tu nombre, ahora solo guardo un bello recuerdo de nuestros días felices.

Por trabajo tuve que salir de la ciudad, por eso quizá creí que cuando volvería sería todo igual, al regresar ya no vivías donde mismo, por un par de días intenté buscarte, pero el destino y los testigos mal informados no me lo permitieron, seguí mi camino y cuando me di cuenta, tu nombre fue siendo parte de los recuerdos, y nada más que eso.

Escuche hace un par de años que te iba muy bien que habías conocido a un hombre bien parecido y que disponían a casarse el verano siguiente, al serte sincero ese día no supe que decir, la verdad llevaba ya rato sin saber de ti, y fue como si el tiempo se hubiera detenido donde detuvimos lo nuestro, al caer en cuenta de que había pasado ya mucho tiempo sonreí, pues la verdad no me había dado cuenta que el mundo corre tan deprisa.

Creo que hoy veré el viejo álbum que dejé en el cuarto olvidado, lo hojearé y quizá te llame para entre risas recordar esos días en que como tú dices, éramos ridículos y felices.

By: Le Kath
 

Old House

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By Le Kath